Terminaron los días de estudio y mayo vuelve a ser un mes de salidas, pájaros y cielos extraños. Esta es una pequeña selección de las fotos de hoy, en el área pomak de la prefectura de Rodopi, prácticamente en línea recta hacia el oeste de Dadiá:

Esta plataforma construida aprovechando el poco desnivel de un pedazo de ladera servía para trillar el trigo, al lado del redil para el ganado. Mi amigo Alí – que tiene 30 años – recuerda que de pequeños él y sus amigos se peleaban por subir encima del trillo y dar vueltas montados en él.

Desde donde ayer trillaban hoy observábamos pájaros

Una nube interminable en paralelo a la cumbre

El pueblo de Δαρμένη ("Darmeni") y el extremo de la nube anterior

El campo de Rodopi

Y un arco iris vertical

¡Y desde luego no me refiero a patrias y banderas..! Con un poco de retraso, dedico esta entrada a una planta, el ριζάρι (“risari”, con s que zumba), una rubia con muchísimos nombres vernáculos diferentes en castellano (el científico es Rubia tinctorum), que todavía se recoge en Dadiá para utilizar su raíz como colorante natural.

La mano de Dina sostiene una rubia hace exactamente dos años

Os preguntaréis qué es lo que colorean. Pues, en este caso, tiñen de rojo los huevos de Pascua, esos que en la noche del sábado, después de las doce, la gente va entrechocando unos con otros para ver quién va a tener suerte (aquél cuyo huevo queda sin romperse, claro).

Huevos rojos típicos de la semana santa griega (gatodiakritikos en Flickr, licencia CC)

Hoy hemos dado una pequeña vuelta hasta la cruz que se encuentra encima del monasterio de Dadiá. Las vistas desde ese punto son de las mejores que conozco, se abarca muchísimo bosque, el monasterio, campos de cultivo, el pueblo, los montes más lejanos, las planicies turcas… El día ha estado precioso, y alimoches, culebreras, cigüeñas negras y demás familia nos han ido acompañando. Qué bien se encuentra una cuando hace estas cositas (suspiro).

Como siempre, la carretera de Dadiá regala imágenes como ésta

A la derecha, la cruz - punto de observación

El monasterio y, al fondo, Dadiá

El cielo se iba poniendo raro-bonito. Los campos brillaban

Hoy se ha puesto otra vez a nevar, así, de repente, sin previo aviso. Bueno, yo pertenezco a la categoría de personas que nunca consultan las predicciones meteorológicas en la tele y/o en internet (la otra categoría la conforma un montón de personas, muchas más de las que nos imaginamos, que pueden llegar a padecer un ataque de nervios si la página del tiempo no quiere abrirse un día en el ordenador), así que era algo difícil estar avisada. De todas formas, mis amigos los frikis meteorológicos tampoco lo esperaban, si no me habría enterado, no os quepa ninguna duda. Pero a lo que iba.

Estaba yo esta mañana tecleando para conseguir entregar mi próximo trabajo del máster a tiempo y de repente se ha puesto a nevar.

Tecleaba y miraba por la ventana, tecleaba y miraba...

A  mediodía nos hemos ido a comer a casa de Yannis y Dina, y he aquí imágenes del camino:

La verja del huerto, las ramas de la parra

Uno de los muchos almendros que se apresuraron a florecer

Detalle de flor y nieve

Y otras flores, otra nieve

Media hora de vuelta matutina y unas pocas imágenes de tranquilidad en Dadiá.

Primera imagen de la mañana: gallo paseándose y edificio del cuerpo gestor del parque al fondo

Vista de mi casita

La campana de la iglesia Profitis Ilías

Lo que creo que es un álamo temblón, con flores masculinas

Y el detalle de la anterior: el herrerillo picoteando aquí y allá

Si hubiera tenido una cámara con un buen teleobjetivo, habrían salido unas fotos muy chulas, la visión era como de un cuadro en movimiento de colores pastel.

Hace unos tres años un conocido del pueblo de al lado, Κορνοφωλιά (“Kornofoliá”), me enseñó una expresión bastante absurda pero con la que me reí bastante y que me gusta soltar de vez en cuando, cuando el frío aprieta. Ahora que tenemos – 8ºC fuera, por ejemplo, es uno de esos momentos idóneos para recitar:

“Κάνει κρύο, κάνει μπούζι*, αγκαλιάζω το καρπούζι”

O sea:

“Hace frío, hace frío, me abrazo a la sandía”

*Μπούζι viene de la palabra turca buz, que significa hielo, pero en el norte de Grecia lo usan para nombrar al frío, a la helada… También se usa como adjetivo.

Desde el balcón, la noche que empezó a nevar

Desde el balcón, la noche que empezó a nevar

Stajtula decidiendo si le gusta o no la nieve

A este Crocus debe de gustarle...

El lago de Tijeró se congeló ayer

Y hoy, desgraciadamente, hemos encontrado esta garceta grande muerta en la orilla

Esta mañana he vuelto a dudar. ¿Seguro que las nubes están hechas de vapor de agua? ¿No será que no nos quieren contar la verdad, que las nubes son las mantas con las que las montañas se abrigan del frío?

Montañas que se convierten en islas

Montañas que se convierten en nubes