Ayer escuché a un poeta (y no sólo) griego leer sus poemas en el Vestíbulo Real del Palacio de la Magdalena, en Santander. Es decir, llevo un mes por estas tierras y he acudido ya a un acontecimiento de sabor griego. A ver si se mantiene el ritmo.

Debo decir que no conocía a Κώστας Βραχνός. Es joven, y habla un perfecto español. Algún dato más sobre él se puede leer aquí. Dos de sus poemas los canta Μάρθα Φριντζήλα, cuya voz es apabullante, y veo también que en 2010 ha publicado un nuevo libro.

Vrajnós leía bastante rápido sus poemas, lo que no ayudaba mucho a su comprensión inmediata (ni en castellano me habría empapado bien de lo que escuchaba, a ese ritmo), pero la actriz de doblaje Raquel Martín realizó una lectura maravillosa de los mismos poemas traducidos al español, por lo que el disfrute estuvo garantizado.

Ayer el poeta Carlos Alcorta se encargó de presentar al griego. La presentación se puede encontrar aquí, pero dejo además escrito el poema perteneciente a “El hambre del cocinero” que nos leyó en dicha introducción:

Mi tristeza

Mi tristeza es una feria de ganado
y yo que estoy llorando soy el vendedor más duro.
Así que no me compadezcas sino cuando me río.
Cuando inclino sereno la cabeza,
cuando en la tarde cuido mi rosal,
cuando como pan con tomate.
Compadéceme cuando peino los cabellos de mi imagen,
cuando digo humildemente: bueno, no importa, qué le vamos a hacer.