Cuando hace ya más de cinco años empecé a preparar lo que iba a ser una estancia de un año en Grecia, se me ocurrió buscar libros de literatura griega contemporánea para empezar a enterarme de a dónde me iba, más allá de acrópolis, musakas y sirtakis. Recorrí unas cuantas librerías de Bilbao y me desesperé un tanto más. Encontré traducciones de Cavafis, un par de antologías de cuentos griegos y… nada más. Hasta que, al final, di con un libro titulado “El tío Petros y la conjetura de Goldbach”, de Apóstolos Doxiadis, una novela fascinante de “ma-temática” que leí de un tirón.

El año pasado por estas fechas pude conocer al autor en persona, con motivo de la presentación en Suflí de su último libro, Logicomix. Tuve la oportunidad de contarle su aportación a “mi historia” con Grecia y no voy a negar que me sentí muy intimidada, pero después el sentimiento cambió a admiración profunda, cuando le oí hablar de forma magistral sobre su pasión por las matemáticas y por tantas otras cosas más. Él y Alekos Papadatos, uno de los ilustradores de Logicomix, hicieron la presentación de libro más original a la que he asistido nunca. El libro, por otra parte, me pareció tan fascinante como me había parecido la novela del tío Petros. En la página web he visto que todavía no se ha acordado una edición en español, así que aprovecho para traducir un texto introductorio que nos da una idea de la historia tratada:

“Una historia dentro de otra historia. Una novela en forma de cómic. Un ensayo que cabe en un cuento.

Siguiendo las huellas de los Fundadores de la Lógica, un grupo de amigos en la Atenas contemporánea encomienda a Bertrand Russell el papel de conductor, dejándole guiarnos a través de una época que marcó la historia de la ciencia – y no sólo.

Con la guerra y su absurdo de fondo, la fuerza de las ideas y, sobre todo, de las personas detrás de ellas mueve los hilos en una historia donde la “locura por la lógica” tiende al infinito. Bertrand Russel, héroe central, toma la palabra y nos guía por un mundo donde la paranoia acecha en cada esquina. Desde su infancia y su transformación en adulto hasta su obra científica y su encuentro con leyendas de la ciencia, la historia de la Lógica se despliega como una serie de de paradojas.

Las agitaciones ideológicas, el agotamiento intelectual, el entusiasmo por el éxito, la frustación frente al callejón sin salida, el deseo de reconocimiento y por encima de todo la pasión por el conocimiento absoluto tiñen a los personajes del libro, dando vida a héroes como Frege, Hilbert, Poincaré, Wittgenstein, Gödel y Turing. Simbolismos inspirados sacan a la superficie sus más profundos sentimientos y sus vacilaciones psicológicas, arrojando luz sobre el hombre detrás del científico.

Logicomix es un viaje al mundo de las ideas. Una zambullida en las pasiones humanas. Una “tragedia de los héroes de la lógica” que intentaron hacer caber toda la vida en una ecuación”.

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