Érase una vez en Rodas. Nuestra amiga Popi, la princesa, nos alojó en su casa, que uno podía imaginarse como un palacio. Y la casa, claro, estaba en la calle de los caballeros (“των ιπποτών”), y entrar y salir de ella era como entrar y salir de un cuento…

La calle del cuento

La calle del cuento

Perspectiva desde la casa del cuento

Perspectiva desde la casa del cuento

A punto de entrar en palacio...

A punto de entrar en palacio...

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