septiembre 2009


Una de esas cosillas que echo de menos en Grecia, cuando lo busco fuera de casa: un buen café expreso. El nescafé en sus varias versiones ha invadido el mundo cafetero en este país (desgracia y dolor de estómago), mientras que el café griego (el equivalente al turco) sólo lo disfruto si está verdaderamente cargado, lo cual no suele suceder.

Quién pillara este café romano...

Quién pillara este café romano...

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Hace unos días leí un artículo en El País que ahora es excusa para una nueva entrada en mεcánica δaδiana. Porque Dadiá pertenece al municipio de Suflí (Σουφλί), siendo cabeza de éste el pueblo homónimo, famoso por su situación en la ruta de la seda.

Suflí se fundó en el siglo XVIII y alcanzó la cúspide de la producción y elaboración de seda entre los años 1880 y 1920. Actualmente existen todavía fábricas en las que se trabaja la seda, pero los productos que se ofrecen al turista con el reclamo de ser de Suflí provienen en realidad de seda importada de otros países, como China.

Aún así, lo más interesante de todo es la presencia todavía imponente de un montón de edificios relacionados con la sericultura, desde viviendas particulares con un espacio dedicado especialmente a la cría de gusanos, por ejemplo, hasta antiguas fábricas de seda en las que el producto final eran bobinas del preciado hilo de seda. Impresionante es el edificio de la antigua fábrica Τζίβρε (“Tzivre”, pronúnciese la z al estilo abejorro), una joya que mantuvo hasta hace poco toda la maquinaria en su interior en perfecto estado, y cuya cubierta está siendo reparada ahora, afortunadamente. No tengo muy claro cuál va a ser el futuro uso del edificio, pero estoy convencida de lo especial que hace al pueblo, de tan sólo 2.500 habitantes pero que llegó a tener 12.000 en sus años de gloria.

En el blog del pequeño museo etnográfico de Suflí (“Ta gnáfala”, nombre que se refiere a los primeros hilos que produce el gusano para agarrarse a una rama y empezar a formar el capullo) se pueden ver algunas fotos de la arquitectura de la seda del pueblo.

Y este documento es interesante para el que esté interesado en la arqueología industrial y sepa griego (¿hay alguien ahí..?).

Gusanos sufliotas poniéndose morados (Foto: Jon Garrido)

Gusanos sufliotas poniéndose morados (Foto: Jon Garrido)

Y las mamás mariposas, incapaces de volar después de milenios de domesticación (Foto: Jon Garrido)

Y las mamás mariposas, con sus huevitos, e incapaces de volar después de milenios de domesticación (Foto: Jon Garrido)

Una de las cosas que no conocía antes de venir a Grecia era la existencia del griko o grico. ¿Que qué es el griko? Pues una lengua minoritaria hablada en dos áreas del sur de Italia en las regiones de Puglia y Calabria (aunque he visto también hacer la distinción entre el grico salentino y el greco calabrese, no estoy muy segura del grado de diferenciación entre ambas).

Las dos zonas donde se habla el griko. Fuente: Wikipedia

Las dos zonas donde se habla el griko. Fuente: Wikipedia

Es una lengua muy parecida al griego moderno, pero es fascinante escucharla porque suena a algo así como  griego con pronunciación italiana. Yo sólo la he oído en canciones populares, de las cuales diversos grupos musicales interpretan magníficas versiones. Éste es un ejemplo, tomado de la página web de los Antidotum Tarantulae:

He encontrado la transcripción de la canción (con algunas pequeñas variaciones):

Aska kaleddhamu (Anónimo poular)

Ithela na su pô ce na su difso ti ppiaga pu vastò ecì sto petto
Aska kaleddha-mu na pareftì ti fsemeronni ciuriacì pornò
Na vali ti gunneddha ti kkalì ce to mantili to matafsotò
Ius amo ‘nfaccettu ‘sto jalì na dì mi previ aspro o rotinò
A’tteli rotinò dela se mena ti scizzo ti kkardìa su dio to jema
A’tteli aspro àmone ecini ti scizzo ti kkardìa ce vriski asìmi

Y la traducción (de la traducción al italiano, porque el griko se parecerá al griego pero no es griego, ya me entendéis…)

Levántate hermosa mía

Querría hablarte y mostrarte la herida que llevo en el pecho
Levántate hermosa mía y ponte guapa que es domingo por la mañana
Ponte tu mejor falda y el pañuelo de seda
Cuando estés lista mírate en el espejo para ver si te queda mejor el rojo o el blanco
Si queda mejor el rojo, ven a mí, que rompo mi corazón y te doy mi sangre
Si queda mejor el blanco, ve a ella, que rompo mi corazón y encuentras plata (esto último no lo cantan, sino que repiten el final del verso anterior)

Un enlace interesante es el del blog de la Asociación Grika milume!, que contiene a su vez otros enlaces.