junio 2009


Un poema de Cavafis en la voz de un cantautor chileno – Patricio Anabalón – que acabo de descubrir.

La traducción es de Miguel Castillo Didier, la música de Patricio Anabalón. Para más detalles visitad su página (el primer archivo sonoro que incluyo es un enlace a ella).

Regresa

Regresa a menudo y tómame,
Sensación bien amada, regresa y tómame,
Cuando la memoria se despierte,
Cuando un antiguo deseo
Pase por la sangre,
Cuando los labios y la piel recuerden
Y las manos crean tocar de nuevo.
Regresa a menudo y tómame de noche,
A la hora en que los labios y la piel recuerdan.

Cavafis

Regresa (Cavafis – Patricio Anabalón)

Επέστρεφε

Επέστρεφε συχνά και παίρνε με,
αγαπημένη αίσθησις επέστρεφε και παίρνε με —
όταν ξυπνά του σώματος η μνήμη,
κ’ επιθυμία παληά ξαναπερνά στο αίμα·
όταν τα χείλη και το δέρμα ενθυμούνται,
κ’ αισθάνονται τα χέρια σαν ν’ αγγίζουν πάλι.

Επέστρεφε συχνά και παίρνε με την νύχτα,
όταν τα χείλη και το δέρμα ενθυμούνται….

Κ.Π. Καβάφης

Επέστρεφε. El poema en versión original

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Copia de P1060010

Copia de P1050855

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Copia de P1050868

Copia de P1060014

El otro día saqué por fin un par de fotos de los caballos que se utilizan para sacar la leña cortada del interior del bosque hacia la carretera, donde puede ser cargada a continuación en camiones. Sabía que también se usan mulas, pero hoy me he enterado de qué suele depender el que se usen unos u otras. Los caballos duermen de pie, no así las mulas, y además son más activos y nerviosos, con lo que tienen más posibilidades de salir adelante en las zonas con presencia de lobo.

A unos 50 km al noroeste de Dadia

Dos caballos a unos 50 km al noroeste de Dadia

Comida y leña

Comida y leña

Una silla (de madera, claro)

Una silla (de madera, claro)

Esta primavera no volvió la pareja de alcaudones dorsirrojos que anidó en mi jardín los dos años anteriores. Los llamábamos “el majo” y “la maja”, en un guiño a su nombre en griego (αετομάχος – “aetomajos”) y a mi manía de llamar así a la gente, por mucho griego que hable… Sí que han vuelto los zarceros pálidos, cuyo canto Lavrendis me enseñó a reconocer. La semana pasada tomé prestada una cámara con más zoom que la mía y, de vez en cuando, en las idas y venidas al campo o en los paseos vespertinos, he ido sacando algunas fotos.

Un majo (Lanius collurio)

Un majo (Lanius collurio) comiendo

Alcaudón común (Lanius senator) con mucho negro en la frente

Alcaudón común (Lanius senator) con mucho negro en la frente

Las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) me acompañan en el trabajo

Las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) me acompañan en el trabajo

Un escribano cabecinegro (Emberiza melanocephala) a la entrada de Dadia

Un escribano cabecinegro (Emberiza melanocephala) a la entrada de Dadia